A finales de los años 60, de la mano de Doris J. Johnson y Helmer R. Myklebust, se describió por primera vez el TANV. Johnson fue una política estadounidense licenciada en Educación y Myklebust un psicólogo pionero en la investigación sobre las dificultades de aprendizaje. Ambos escribieron un libro donde señalaban que los niños también podían tener algunos problemas para aprender a hablar, leer, escribir y calcular sin relación alguna con déficits intelectuales, trastornos emocionales, o déficits sensoriales. Describieron, así mismo, a un conjunto de niños con dificultades en la comunicación no verbal y en la comprensión del significado del contexto social.

Dicho así podríamos pensar en otros trastornos como los relacionados con el autismo, pero el TANV se caracteriza por dificultades a nivel perceptivo en relación con el componente visoespacial y también a nivel táctil (no confundirlo con la hipo o hipersensibilidad sensorial ni con un problema visual, pues se trata de una dificultad o incluso incapacidad para identificar algo familiar al tocarlo o sostenerlo, o bien para reconocer algo sólo por su apariencia), en la prosodia y uso pragmático del lenguaje, y una torpeza motora relacionada más con una dispraxia de semiología visoespacial integrativa.

Ten siempre en cuenta que hay trastornos del neurodesarrollo que no están en el DSM ni en la CIE, pero eso no significa que no existan, por eso es fundamental leer las investigaciones (otro ejemplo similar sería el Síndrome de Gerstmann del Desarrollo, aunque aquí estaríamos hablando de un cuadro hemisférico izquierdo).

En otra entrada veremos cómo las dificultades se manifiestan de una forma diferente en la etapa de Primaria que en la de Secundaria, porque los problemas citados no se quedan ahí. Otra cosa que coincide con el TEA en el caso de hablar de un Asperger, y por eso a veces se confunden (más aún en NIÑAS Y MUJERES 🔍), son las fortalezas en el área del lenguaje. Con frecuencia nos vamos a encontrar un buen desarrollo a nivel expresivo y veremos un léxico amplio, lectura fluida sin paralexias, una ortografía adecuada, etc . Puede que incluso nos llegue algún niño derivado por sospecha de una AACC [(si entendiésemos la <inteligencia> en términos de Alta Eficiencia Cognitiva en vez de hacerlo desde un enfoque puramente psicométrico, probablemente se cometerían bastantes menos errores en la identificación de unos y el diagnóstico de otros)].

Los déficits citados y que también son relevantes para el aprendizaje, tienen un sustrato neurobiológico en el hemisferio cerebral derecho (no confundir esto con NEUROMITOS 🔍 como los <estilos de aprendizaje> o aquello de <cerebro derecho y cerebro izquierdo> como dos entes separados; estamos hablando de diferencias funcionales sabiendo del trabajo conjunto que realizan), de ahí que se vean comprometidas la orientación espacial o el uso del lenguaje en un contexto social comunicativo (Rourke, 1995).

¿Qué causa un Trastorno del Aprendizaje NO VERBAL?

En los años 80 el neuropsicólogo Byron P. Rourke, principal investigador del TANV, planteó el ‘modelo de sustancia blanca’ cuya hipótesis es que el fenotipo conductual del síndrome del NLD (Syndrome of Nonverbal Learning Desabilities) se manifiesta en la medida en que la materia blanca en el cerebro esté subdesarrollada, dañada, o sea disfuncional. El uso de la palabra síndrome sólo implica un conjunto de síntomas y signos (no es lo mismo un diagnóstico sintomático que sindrómico, o que hablemos de un trastorno, o que se haga referencia bien a la topografía o bien a la etiología).

Presentó una jerarquía de enfermedades, trastornos y disfunciones neurológicas que parecían tener un conjunto común de características del fenotipo NLD, pero que también tenían otras características fenotípicas distintas a las que constituyen este síndrome (si quieres entender mejor qué es un fenotipo conductual, lee esto) y señaló, entre otros, el síndrome de Asperger, Williams, Lange, Turner, la hidrocefalia o la agenesia del cuerpo calloso. Describió un perfil neuropsicológico general que puede darse en distintos cuadros nosológicos, en los cuales se cree que la disfunción se localiza en el hemisferio derecho en la sustancia blanca, básica para la integración intermodal, y de las conexiones cortico-subcorticales (Colomé, Sans, López-Sala, Boix, 2009).

En lo que se refiere a la sustancia blanca, y simplificando mucho, sería el sistema de cableado del cerebro y la vaina de mielina que recubre las fibras nerviosas es la que permite una transmisión fluida (rapidez y precisión) de la información dentro de dicho cerebro. Si la mielina está dañada, la velocidad de procesamiento se verá mermada (no, el índice psicométrico que llamamos «velocidad de procesamiento» no mide esto como tal) y la señal puede no llegar a donde debe o bien no enviarse con precisión. Por tanto, los centros de información del cerebro pueden estar intactos pero la transmisión de la señal puede no funcionar correctamente.

Actualmente el TANV estaría considerado como un trastorno heterogéneo que puede ser primario o bien secundario a distintos cuadros clínicos. Algunos autores lo consideran como un continuo del Asperger y la diferencia sería cuestión de grado de afectación, mientras que otros inciden en que puede estar presente en el propio síndrome de Asperger u otros trastornos. Quizá has leído también algo con respecto al TAP (Trastorno del Aprendizaje Procedimental) y el DAMP (Déficit de Atención, del control Motor y de la Percepción) pero esto da para otras entradas. Sea como fuere, la cuestión es que estos niños presentan dificultades que inciden considerablemente en su rendimiento académico.

Dificultades en el Trastorno del Aprendizaje NO VERBAL

Además de los síntomas nucleares mencionados al inicio, vamos a encontrar también problemas en la capacidad de adaptación, en el sentido de no saber bien cómo lidiar con una situación/tarea/material a la que no se hayan enfrentado con anterioridad. Los problemas perceptivo-visuales incidirán en la adquisición de una cognición espacial y es probable que presenten una dificultad significativa para calcular las distancias y saber dónde están con respecto a los objetos que les rodean (incluso les puede costar agarrar correctamente algo cuando tienen que alcanzarlo).

Si hablamos de aspectos ejecutivos veremos dificultades en la capacidad para priorizar y organizar no sólo su trabajo sino también sus propios pensamientos. Puede ser que el profesor le haga una pregunta y, aun conociendo la respuesta, que no sea capaz de ordenar velozmente lo que está en su mente como para ofrecerla. O bien que no pueda responder a todas las preguntas de un examen donde hay presión de tiempo (esto además aumenta la carga cognitiva). También le va a costar dividir una tarea a realizar en sus partes componentes, saber cuál es la secuencia adecuada de las mismas para resolver, romper con una rutina cognitiva y regresar a ella (proceso de flexibilidad), o abstraer e inferir (es mejor hacerles una pregunta muy concreta para que comprendan exactamente lo que se le pide).

En cuanto al uso del lenguaje en la comunicación (pragmática), sabemos que lo que queremos decir y lo que decimos no siempre coincide, y es ese carácter interpretativo lo que les va a resultar difícil a los niños y niñas con TANV.

Otro aspecto fundamental es la capacidad que tenemos para aplicar los conocimientos previos que hemos aprendido a una situación o tarea que es nueva pero similar a otra a la que ya nos hemos enfrentado. En eso consiste la generalización de la información y, cuando no eres capaz de realizar correctamente este proceso, tendrás que repetirle al niño lo que tiene que hacer en cada ocasión aunque ya se lo hayas enseñado en otro momento de una forma parecida. Esto en el aula es crucial para la adquisición de los aprendizajes básicos.

¿Qué sucede si tienes dificultades para inferir, para generalizar y con la pragmática? Tanto las niñas como los niños con TANV (hago distinción de sexo por el simple hecho que a veces las manifestaciones conductuales son diferentes) tienen algunos problemas con eso que llamamos habilidades sociales, algo importante también a observar en el contexto escolar para evitar males mayores (es fácil que se aprovechen de ellos, que les engañen y se burlen, que el niño entienda que son sus amigos y luego se decepcione al entender que no, etc). Incluso puede ser que el profesor crea que le está vacilando cuando en realidad no está comprendiendo bien lo que quiere que haga.

De todo este conjunto de habilidades depende la estabilidad emocional porque, imagina por un momento que no eres capaz de entender bien los mensajes que no sean explícitos y sin doble intencionalidad, que no procesas adecuadamente la información que te llega por medio del sentido de la vista o del tacto y su relación con el reconocimiento de cosas y la adquisición de unas coordenadas espaciales, o que sabes algo pero no lo ordenas en tu mente tan rápido como te gustaría para expresarlo en el momento preciso. Y, lo que probablemente sea lo peor, que te enseñen una cosa y cuando te enfrentas a una situación similar pero no igual, no sabes qué hacer y tienen que volver a mostrarte cómo se hace.

A medida que creces y todo se vuelve más complejo ves que tus dificultades siguen ahí y empiezas a quedarte atrás con respecto a otros compañeros. Te frustras, por una parte, y los otros se cansan por otra, lo que da lugar a inseguridad, desmotivación, baja autoestima, ansiedad, etc. Además de esto, en numerosas ocasiones se confunde con un problema de atención y puedes ver cómo llegan a consulta con un diagnóstico de TDAH. ¿Cómo no vas a «desconectar» (término que utilizan los profesores para referirse a las distracciones frecuentes) si no te estás enterando de la mitad de lo que te están explicando? Por eso es muy importante también el FORMATO DE PRESENTACIÓN DE LOS MATERIALES 🔍, donde conocemos lo que tiene mayor eficacia pero no vale de la misma manera para todos los niños.

Aparte de esto, en las primeras etapas educativas necesitas de las modalidades visual y táctil para adquirir aprendizajes, pero si tienes una capacidad limitada para procesar la información presentada con estas características, dependes de la modalidad auditiva y de una buena memoria de trabajo (la agenda visoespacial se puede ver afectada de forma secundaria también, pero no así el bucle fonológico) y puede parecer que el problema es atencional.

Es muy importante saber que las manifestaciones conductuales que observamos pueden ser parecidas entre trastornos, pero los procesos que las provocan son distintos y de ahí que la formación en Psicología sea absolutamente necesaria, aunado a todo lo demás que tienes que estudiar dentro de esta disciplina, y a la experiencia imprescindible viendo casos y más casos.

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3 Responses

  1. Escribo desde México. Recibí el diagnóstico a los 29 años en mi primer año de doctorado, sin ningún diagnóstico previo, ni queja alguna en mi etapa escolar más que tardé en saber dar besos a familiares, en 1er año de primaria de que «hablaba a la pared» (dicho en un informe de la profesora titular) y que no habían conocido a una persona más callada (así lo decían mis compañeros); hoy tengo 36 años. No recibí adaptaciones, al menos hasta la mitad del curso del doctorado que necesité cambiar de tema de tesis, porque el original era muy ambicioso para el equipo interdisciplinario que se necesitaba y mis recursos no económicos. De lo que me ha ayudado es, claro, asistir a psicoterapia y haberme titulado como psicóloga. Me parece que como en todo, hay diferencias individuales, no todos los que tenemos TANV manifestamos los mismos «déficits» (p. ej., sé de algunos que manejan un carro en ciudades con alto nivel de tráfico desde que eran adolescentes), no siempre la descripción es completamente la de libro. Es más fácil no estar diciendo a los cuatro vientos o a un profesional: «necesito apoyo en ciertos aspectos debido a las consecuencias del trastorno de aprendizaje de no verbal, muchos no lo reconocen con esa etiqueta… hasta la neuropsicóloga que me evaluó me lo dijo. Mi último proyecto es de ayuda mutua, creando un grupo virtual para adultos hispanos con TANV porque he notado que la mayoría de los que se muestran visibles en redes sociales se concentran en grupos de habla inglesa.

    • Buenas, María, gracias por comentar. Como dices, aunque nos centramos en los síntomas nucleares para hacer una descripción del cuadro clínico, luego hay manifestaciones particulares (un ejemplo sería el Asperger, que en niñas y mujeres pasa bastante desapercibido porque lo que se conoce se debe a descripciones hechas en varones y por eso es tan importante tener experiencia viendo casos y más casos). Precisamente la parte perceptivo-visual y su influencia en el desarrollo de la cognición espacial es lo que permite hacer un diagnóstico diferencial con respecto a otros trastornos y, como bien te comentó la neuropsicóloga, muchos no conocen determinados trastornos neurocognitivos sobre todo si no salen en el DSM o en la CIE (por eso también es importante estar en constante formación, aprender de otros profesionales con más experiencia y leer y leer investigaciones). En España tienes una Asociación Nacional de TANV, por si no la conoces y te interesa contactar, te dejo su web: https://www.tanv.es/. Igual a ellos también les interesa el grupo virtual que has creado y podéis unir fuerzas para mejorar la detección temprana. Gracias de nuevo por leer y comentar, un saludo.

    • Hola María! Cómo estás?
      Me ha llamado mucho la atención tu respuesta, porque soy psicóloga en Argentina y trabajo con varios pacientes que presentan TANV con variada expresión de síntomas tal como vos decís, ya que todo depende de la configuración del perfil cognitivo. Mis pacientes están llegando a la adultez y no encuentro referencias de población adulta para tomar como referencia. Podría contactarme con vos por algún medio? Tal vez podemos pensar en armar algo en conjunto…
      Saludos!
      Natalí

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